El secreto para ser rico

Muchas personas se pasan toda su vida, haciendo jugadas operaciones y hasta incluso ponen en riesgo su salud con el objetivo de tratar de ser ricos.

Cierta vez un hombre, que había ganado un premio mayor de la lotería, al chequear que los números correspondían a su billete enseguida pensó la forma de comentarlo con su esposa.

Pensó, claro, en todos los beneficios y las cosas maravillosas que podría hacer con la plata. Repasó que sus hijos hace tiempo le reclamaban cosa que todavía no les había podido dar y en todo lo bello que sería ahora el vínculo con su esposa, por poder darle todo lo que ella necesitaba y que él nunca le había podido dar.

Sin embargo, casi como una película, comenzaron a pasar por su cabeza varias imágenes desagradables. Como si fuera una historia de terror repasó situaciones tristes. Una de ellas era su familia enfrentada por el dinero y por las propiedades que el mismo había comprado. Como una cosa extraña, pensó en la preocupación que el dinero le había generado y el stress en el que había caído, entre muchas otras cosas extrañas que fue imaginando.

Cuando ingresó a su casa con el billete ganador en sus manos. Su esposa lo saludó y le preguntó si acaso algo le ocurría, pero el hombre solo atinó a responder amablemente que estaba todo bien. Luego caminó hacia la cocina, hizo un bollo con su billete de lotería y lo arrojó al tacho de la basura.

Para ser rico no hace falta tener dinero, alcanza con hacer un listado de todas las casas que tenemos y que no se pueden comprar con dinero.

 

Instrucciones para ser una persona íntegra

Cuando pensamos en el tema de la integridad, solemos recordar hechos en los cuales alguien actuó de un modo determinado, causando admiración en los demás.

Entonces decimos que procedió de manera íntegra.

Si miramos la definición de integridad, la misma se traduce como honrado, honesto, respeto por los demás, directo, apropiado, responsable, entre otras cosas. En general es alguien en quien se puede confiar.

Hay quienes dicen que la integridad se relaciona con retomar el camino de nuestra verdad, hacer lo correcto, por las razones correctas y del modo correcto.

Sin embargo ¿cómo se hace para vivir de ese modo íntegro?

Más allá de las definiciones y de los conceptos hay un modo muy simple de ser íntegros y se trata de vivir de tal modo que al hacer las cosas, las hagamos correctamente, aun cuando no haya nadie que nos esté mirando.

 

Razones para no bajar los brazos

A lo largo de la vida solemos…
Perdonar errores casi imperdonables, intentar sustituir personas insustituibles y olvidar personas inolvidables.

Nos decepcionamos de personas que pensamos que nunca nos hubieran decepcionado.

Sonreímos aún cuando no lo podíamos hacer. Hacemos amigos eternos, lloramos escuchando música y viendo fotografías. Incluso alguna vez nos pasó de haber llamado sólo para escuchar a alguien. Ante la tristeza pensamos que nos moríamos y que sería imposible de aguantar.

Tuvimos miedo de perder a alguien y que nuestros errores nos llevaran a caminos difíciles de retornar, entre otras muchas cosas.

Sin embargo; si hemos sobrevivido, no solo quiere decir que estamos vivos, sino que además tenemos una razón muy importante para no bajar los brazos y seguir buscando la vida, a pesar de los pesares. La razón es la vida misma y todo lo que bueno que nos rodea y que multiplica sin que nosotros hagamos mucho para que eso ocurra.

 

Aprender a “enseñar a volar”

Para algunos adultos es muy duro darse cuenta que sus hijos no eligieron el camino que ellos hubieran querido.

Sin embargo, debemos tener en cuanta una vieja sabiduría que reza:

Enseñarás a volar,
pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar,
pero no soñarán tu sueño.
Enseñarás a vivir,
pero no vivirán tu vida.
Sin embargo…
en cada vuelo,
en cada vida,
en cada sueño,
perdurará siempre la huella
del camino que has enseñado.

 

¿Dónde se encuentran las respuestas?

La búsqueda de respuestas es una de las necesidades humanas que quizás menos satisfecha se encuentra.

Buscamos respuestas a lo que nos ocurre diariamente. Queremos saber si lo que estamos haciendo es lo correcto. Miramos nuestra experiencia y lo queremos cotejar todo el tiempo que fuera posible.

De ese modo nos solemos hacer peguntas que no siempre encuentran una salida.

Así, seguimos buscando y a veces no las hallamos sin darnos cuenta que muchas de las respuestas que buscamos están escondidas en un sitio que nunca miramos y son las cosas que estamos viviendo en el momento.

De ese modo buscamos afuera, las respuestas que tenemos adentro. Entonces, el verdadero problema en el fondo está en mirarnos, observar lo que hay adentro nuestro; justamente porque a veces esas miradas nos obligan a buscar otros caminos y no siempre tenemos el valor suficiente para hacerlo.

A veces las respuestas están, pero uno mismo se niega a verlas aún cuando ellas son evidentes.

 

Creer en los milagros

Hay quienes ven los milagros como algo sobrenatural y ejercido por alguien que tiene poder o capacidad fuera de lo común.

Ese es el gran caldo de cultivo para que muchos mercenarios de la religión hagan dinero a costas de la salud y la necesidad de las personas. Así, aparecen productos milagrosos y surgen los que proponen tocar determinados objetos, para así conseguir una magia a medida.

En este punto no está en discusión la existencia de los hechos que vienen de Dios, que no esperábamos y que incluso no entendemos.
Sin embargo, hay milagros que suceden a diario y son los milagros sencillos.

¿Cuáles son y cómo se dan?

La Madre Teresa de Calcuta decía que los milagros suceden a diario y son las consecuencias permanentes del amor en plena acción.
Cuando amamos hacemos milagros, cuando nos dejamos amar, permitimos que los milagros ocurran en nosotros.

 

Diferencias entre el amor y la apariencia

El amor incluye, mientras que quien “aparenta amar” no le importa excluir, o dejar al otro afuera.

El amor multiplica gestos y suma mimos, mientras que la apariencia vive restando para acumular solo para sí mismo.

Mientras que el amor acerca, busca encontrar consenso, encuentra el lado positivo de las cosas; las apariencias se dedican a alejar y hacen que los caminos de encuentro sean cada vez más difíciles y hasta imposibles.

El amor se preocupa todo el tiempo para que el abrazo se haga una realidad; sin embargo, la apariencia patea, insulta y dice cosas hirientes.

El amor comprende y a pesar de que no siempre está de acuerdo, aprende a valorar el sentimiento de los demás y por su parte la apariencia juzga, somete y conceptualiza cosas sin preguntar, ni ponerse en el lugar del otro.

El amor y la apariencia, dos modos de vivir los sentimientos. A veces dos caras de una misma moneda, pero que representan cosas opuestas y que conducen a caminos totalmente dispares.

 

“Detalles”, que nos son “detalles”.

Los pequeños detalles suelen influir notablemente en la vida de los demás.

Hay quienes dicen que los pequeños gestos que uno tiene con los demás son los que ayudan a vincularnos mejor con quienes están a nuestro alrededor.

Pongamos un ejemplo sencillo: estamos ingresando a un edificio y en el ascensor nos damos cuenta que alguien está a una distancia considerable de llegar y al verlo, mantenemos la puerta abierta para dar tiempo a que esa persona pueda subirse también. Hacer ese pequeño esfuerzo extra no solo le dice a los demás sobre tu quienes somos y sobre nuestra personalidad y motivaciones; sino que marca un camino que tarde o temprano se multiplica. Es el famoso camino de dar y recibir que puede hacerse una cadena virtuosa muy interesante.

Después de todo, si no podemos cuidar de los pequeños detalles, ¿cómo van a poder confiar en nosotros cuando se trata de cuestiones más importantes?

El verdadero secreto para abrirse camino en la vida consiste en redirigir la atención a los pequeños detalles que, si se descuidan, pueden, por ejemplo, sabotear muchas cosas o socavar nuestras relaciones más importantes.

El poder de las pequeñas cosas demuestra cómo todos podemos hacer uso del poder de lo pequeño para mejorar y reinventar nuestras vidas y también la vida de los demás.

 

Instrucciones para llegar a destino

“Aquel que piensa demasiado antes de dar un paso, se pasara su vida en un solo pie”, reza una frase en un muro de la ciudad de Buenos Aires.

No hace falta aclarar que para avanzar hace falta dar pasos.

De modo simbólico, es proponernos cosas nuevas, tener objetivos hacia dónde dirigir nuestra vida.

Tener objetivos es poder plantearnos cosas para poder alcanzar.

No hay que permaneces apoyado en un solo pie, hay que animarse a soñar y sobre todo a anhelar un mundo mejor para nuestra vida, para los que están a nuestro alrededor y para el mundo que nos rodea.

Si tenemos que recorrer una distancia de 10 kilómetros, puede ocurrir que de repente esto nos parezca una barrera imposible, e incluso sin sentido. Sin embargo, si comenzamos a desandar el camino, puede ocurrir también que lo comencemos a ver como algo factible. Para hacerlo hay que comenzar a hacer pasos, de a uno y a medida que es posible.

Paradójicamente y aunque somos conscientes que en la vida también es así, parece que siempre lo más difícil es ir haciendo pasos. Sin embargo, es la única acción que nos permitirá llegar a destino.

 

No siempre necesitas lo que tienes

 

A veces nos faltan cosas que consideramos importantes, sin darnos cuenta que en más de una ocasión eso que tanto anhelamos al final de cuenta no es más que cuestiones accesorias y que en realidad no hace ninguna diferencia sustancial en nuestra vida.

Es el famoso tema del deseo por tener y sostener en nuestras manos.
Paralela y paradójicamente lo que también suele ocurrir es que a veces no aceptamos, o no queremos recibir, determinadas cosas porque creemos que no coinciden con lo que estamos necesitando.

Así, perdemos oportunidades, momentos y muchas personas pasan por nuestra vida sin que nosotros nos podamos detener para valorarlas y darles la estima que se merecen.

¿Cómo resolver eso?

Pensando y reflexionando. Mirando la vida en perspectiva y haciendo un cuadro de comparación entre las cosas que podemos comprar con dinero y lo que no. Esto nos va a dar la respuesta sobre lo realmente importante.